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29.8.11

Sobre Louis Althuser

En la vida de todo literato hay nociones que están más o menos claras y que aparecen más implícita que explícitamente en los discursos. Esta cita argumenta una de estas nociones aparentemente claras, que tiene que que ver con las relaciones entre el arte y la ideología y cómo abordar la obra de arte como producto social que da cuenta de una realidad. Proviene de Louis Althusser, en una carta que se conoce como "Carta sobre el conocimiento del arte", y que escribió como respuesta a André Daspré: 


Por lo tanto, creo que la única manera de poder esperar conseguir un conocimiento real del arte, profundizar en la especificidad de la obra de arte, conocer los mecanismos que producen el “efecto estético” es detenerse y si hace falta retrasarse detenidamente con la mayor atención sobre los “principios fundamentales del marxismo” y no acelerarse a “pasar a otra cosa”, puesto que, si se pasa demasiado deprisa a “otra cosa” se cae, no en un conocimiento del arte, sino en una ideología del arte: por ejemplo, en la ideología humanista latente que puede ser inducida por lo que tú dices de las relaciones del arte y de lo “humano”, de la “creación” artística, etc.

6.5.11

Mapas del alma


En Toronto, en la pared de mi hermano, están los mapas falsos. Antiguos retratos de Ceilán. El resultado de observaciones, miradas desde barcos mercantiles, teorías del sextante. Las formas difieren tanto que parecen traducciones —de Ptolomeo, Mercator, François Valentyn, Mortier y Heydt— que crecen a partir de formas míticas hasta volverse exactas. Una ameba, después un sólido rectángulo, y después la isla tal y como la conocemos ahora: un pendiente caído de la oreja de la India. A su alrededor, un mar peinado de azul, lleno de delfines y caballitos de mar, querubines y compases. Ceilán flota en el océano Índico y sostiene sus ingenuas montañas, dibujos de casuarios y jabalíes que brincan sin perspectivas por «desertum» y llanos imaginarios.

En el borde de los mapas, el manto enrollado representa feroces elefantes calzados con zapatillas, a una reina blanca ofreciendo un collar a unos nativos que sostienen colmillos y una caracola, a un rey moro erguido entre el poder de los libros y la armadura. En el ángulo sudoeste de unas cartas aparecen sátiros, con las pezuñas cubiertas de espuma, escuchando el sonido de la isla mientras sus colas se contorsionan en las olas.

Los mapas revelan rumores topográficos, las rutas de las invasiones y del comercio, y la mente oscura y enajenada de los cuentos de los viajeros se refleja en documentos árabes, chinos y medievales.

Michael Ondaatje, «Tabula Asiae», en Cosas de familia (Barcelona: Destino, 1998), 57-58.


Mapa de Juan de la Cosa, 1500. Madrid: Museo Naval.

Justamente, en su deformación poética y en su desadaptación política reside el secreto de la fuerza de la cosmografía, capaz de presentarse no solo como una mnemotécnica eficaz del mundo tal y como es, sino también como una promesa de mostrar el mundo como podría ser.

Paolo Vignolo, «Mapas de lo desconocido. La cartografía renacentista entre ficciones cosmográficas y estrategias geopolíticas», en Tierra Firme (Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2011), 70.

30.6.08

El muro del inca llora


El muro del inca suena. Cada piedra se ajusta a la otra para crear movimiento dentro de la quietud. Cada roca al juntarse con la otra forma la rajadura del río del cual fue parte, y al cual ha de volver en un eterno retorno hacia el pasado, hacia sí misma.

El inca Pachacámac venció a las tribus que se le oponían, dicen, haciendo una trinchera con sus hombres y saliendo de sorpresa al enemigo. Entonces el enemigo creyó que las piedras se convertían en hombres y atacaban. Esa es la historia del Imperio Inca, el cual no fue vencido, y por el contrario temido hasta el tiempo en que Pizarro llegó.

La roca es el hombre, y la roca suena al juntarse, al tocarse con otra, al sentir al otro. Pero sólo pueden sonar cuando el vacío encaja. Es más que mera organización, se diría que es fatalidad, o providencia la que hace que el muro inca suene como si llevara un río dentro. Así mismo se diría que el sonido que producen los cuerpos cuando se tocan, cuando encajan en el vacío y forman un muro es producido por una especie de azar, que el mismo hombre racional desdeña (e implora en secreto)

Y si los cuerpos no encajan, el río los moldea para que puedan sonar en la noche o en el eco de una canción pasada, en el recuerdo de la voz que llama hacia el río del cual fueron parte las rocas, que ahora se reencuentran en la corriente.

Westphalen, Junio 28 2008.

28.12.07

Exorcismo


Farmacodependencia: Negativo/ Ironismo excesivo: Pronóstico reservado/Sueños vanos y materiales: Muy pocos en la noche, cuando logro dormir/ Despierto, los tiene? :Sólo cuando no duermo/ Y de amores: Varios por el momento/Pretensiones: Muchas, afortunadamente e infundadas como todo/Equivocaciones: Ninguna que yo no sepa/ Admitidas: Todas, pero nunca reveladas/Poemas: Comerciales, para lograr uno que otro beso en la espalda/Cuénteme de los besos:De esos sí como tres en el año.

Su pronóstico: agnóstico

Diagnóstico: complacencia celestial aguda con esquizofrenia nocturna a causa de las lecturas perjudiciales (Dorian Gray con La muerte en Venecia y Lejos de Bob (Onetti))miento: Exorcismo inmediato antes del 31